RANT: OSINT y la seguridad olvidada
La seguridad olvidad por nuestra naturaleza
Muchas veces securizamos las máquinas al punto de quedarnos fuera de ellas viendo la pantalla que no carga y preguntando qué diablos de regla se ha cargado el acceso; pero olvidamos la vida social.
Ah! Qué bueno el ser humano que se juntaban entre cinco para cazar un mamut y tener comida para todo el grupo, espero que no tenga repercusiones a largo plazo. Spoiler: Las tuvo.

Siempre he pensado que el mayor pecado de los seres humanos ha sido la socialización, no es que sea algo malo por su naturaleza, todo lo contrario, pero si es cierto que es nuestra mayor debilidad y por las que acabamos cediendo, perdiendo o cualquier expresión negativa nosotros o los que nos rodean.
He ido al Mercadona hoy (ejemplo claro de lo que mencionaba) y al tener que aparcar bastante lejos y darse un tráfico elevado, he ido escuchando la conversación de una persona en el coche de forma no voluntaria. Si bien es una casuística poco común (de forma involuntaria), es algo que pasa más de lo común y que no tenemos en cuenta. Damos más información de la que somos conscientes en la calle, ya sea por teléfono o por mensaje al estar en la seguridad de una conversación con otra persona que conocemos, pero cuando estemos en cierto tono de conversaciones que se escapen a un Hola que tal deberíamos preguntarnos: ¿Si yo dijese lo mismo pero en voz alta a la gente que vea por la calle, me sentiría seguro?
Pues ahí cerraríamos el teléfono en muchas ocasiones, no nos percatamos porque al ser seres sociales, no perdemos oportunidad para gozarnos una charla con el colega de turno o la chati que estamos impresionando, pero el señor de al lado lo más probable es que no le interese, pero si tuviese mala idea y conocimientos, podría hacernos daño.
Como decía antes, en el Mercadona escuché una conversación sobre una madre que reprendía a la hija por "unas sábanas sucias" o vete a saber, pero comenzaron a enzarsarse en que no tenían tiempo pues no estaban en casa y no coincidían.
Ya con ello tenemos:
-El teléfono o nombre o ambos de la otra persona, pues se podría ver en la pantalla multimedia del coche.
-La matrícula de la persona.
-Horarios de esa casa en la que probable esté registrado el coche.
-Que si le entramos, no podremos dormir por su higiene.
Probablemente yo haya pecado de lo mismo y de forma consciente por echarme un anzuelo en el bar o jactarme, pero son cosas que están en nuestra naturaleza y que solo los más schizos entrenados saben reprimir y controlar al 100%.
En resumen, tened cuidado con la lengua que os la muerden en público.
